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Como parte de una revolución cultural, y en un momento social donde la juventud pone en crisis a la sociedad moderna, el movimiento de las boutiques británicas surge como respuesta a la demanda por nuevas formas de vestir más informales y accesibles para todos. 

Una nueva generación de diseñadores, antes excluídos del sistema de moda jerárquico que tenía su máxima representación en la Alta Costura parisina, dieron lugar a esta explosión. 

Con el surgimiento del prêt à porter la moda se convirtió, por primera vez en el siglo XX, en un fenómeno de masas, y las miradas se pusieron en Carnaby Street, bien lejos del París que veía en crisis a su Alta Costura.


Con Mary Quant a la cabeza, esta revolución era secundada por Ossie Clark, John Bates, Sally Tuffin y Jeff Banks. Como líder no podía ser más oportuna su creación: la minifalda que escandalizó al mundo. De la mano, desarrolla una línea juvenil y rebelde, sencilla pero con mucho color. Interpelada por un André Courreges que, desde la moda espacial parisina se autoproclamó creador, ella sentenció:  ̈ No importa quién sea el inventor. Por mi parte creo que ni yo ni Courreges la hicimos, sino que la calle la concibió primero¨.

En cuanto al cabello, Vidal Sassoon, el estilista de la época, marcó lo que sería el nuevo corte con 5 puntas y asimétrico. 

Twiggy, en su esplendor, fue la cara de un maquillaje de base clara y rouge sutil con todo el acento puesto en unos ojos de muñeca protagonistas y dueños de un nuevo formato de  delineado en la cuenca de los ojos.

Barbara Hulanicki, creadora de Biba, también se sumó al prêt à porter, pero con un estilo influído por el art noveau muy diferente al que pregonaba en esa década.

Corría el año 1966 cuando la revista Time de Nueva York lanzó la portada ¨London, The Swinging City¨, titulando una era para siempre. 

Vestidos corte trapecio, cuello bebe, traje masculino androgino. Minifaldas, medias can can o media caña de colores, botas altas por arriba de las rodillas, zapatos en punta y cuadrados. Mocasines. Pantalones campana. Chaqueta militar. Impermeables de PVC. Colores estridentes. Vinilo. Metal. Piel sintética. Fueron algunas de las prendas y los materiales que usó esta generación que tuvo en la tribu urbana MOD, su máxima expresión. ¿Suenan actuales, no?

Los años ´60 fueron el contexto de la segunda oleada feminista con la aparición de la píldora anticonceptiva. 

Hoy la mezcla de estilos quizá tengan que ver con una nueva generación que está rompiendo las reglas de moda y estilo de otro siglo, que se impusieron en forma imperativa. 

No quedan dudas de que, finalmente, la moda en el siglo XXI no está muerta, y estamos viendo y viviendo una nueva era dentro de la cuarta oleada feminista. 

Pueden ver fotos de esta década en el posteo de Instagram 🙂

Espero les haya gustado,

Besos,

Flor.-